jueves, 2 de abril de 2009

30 MINUTOS DE REFLEXION

Las reflexiones a las que uno puede llegar mietras esperas que te laven tu carrito. (02/04/2008)

Compre un libro el cual no he podido leer sino el prólogo, es de paulho cohelo, nuevamente leo el prólogo, y la primera historia, y me siento en la necesidad de escribir.

Mi primera anotación: Qué es MAKTUD (pendiente para buscar en el inter)

Significa "estaba escrito" y quiere representar todo aquello que el hilo sutil del "destino" conecta con nuestra vida, según el Plan Divino, y con nuestra Alma y el Divino Ser Supremo. Esta palabra fue extraída del libro de Paulo Coelho "El Alquimista", cuya peregrinación por el desierto enseña al ser a descifrar y conocer el lenguaje de las Señales del Universo.

Cada búsqueda es un proceso, yo todos los días pienso, pienso, busco, busco, sin descuidar cuales son mis prioridades en el momento, no tengo idea que es lo que busco, no tengo idea cual es la respuesta que le dará a mi alma el regocijo que necesita, que le hace falta.

Encontrar una verdad verdadera, no creo porque estoy segura que no existe, ¿tal vez sea una respuesta? Pero a cual pregunta, si le he formulado infinitas preguntas al universo; pero mas allá de todo esto, todos mis días son una búsqueda de algo incierto, a veces he sentido que los hilos de mi vida están movidos por alguien más, he sentido que mi vida tiene un destino, una razón.
Y tal vez no quiera, en el caso que esto sea cierto me alcance desprevenida.

Creo en tantas cosas, me duelen tantas otras, a veces me elevo en el mismo afán, tal vez de entender lo inentendible y me veo como un minúsculo punto entre tanta vida, tanto sentimiento, tanto dolor, tantos sueños, tanto odio, tanta injusticia tanto tanto.

Me duele tanto el dolor ajeno, me duele tanto la injusticia, pero aunque me duela, eso no me hace la elegida para cambiar la realidad y menos me da el poder de cambiarla, por eso ahora me justifico creyendo que si no puedes cambiar la realidad a veces es necesario aceptarla y aprender a vivir con ella, recuerdo que en algunos momentos de mi vida me he obligado a que no me afecten tantas cosas, pero como uno no puede permitirse el dolor y el duelo de la traición a los que mucho les diste, como no permitirte el dolor de la traición de los que corren por tus venas, como no permitirte el dolor que te produce la injusticia humana.

El evitar sentir, es negarse a vivir.

Desde que era niña, he tenido sensaciones, y he vivido a la espera de algo, y decidí cambiar solo lo que estaba en mis manos, pero a veces cambiar solo eso, implica de un gran esfuerzo, no están fácil imaginarse cambiar el destino de otros tantos, debe ser más complicado más aún cuando somos egoístas por naturaleza, y aunque nos demos golpes de pecho y nos creamos bondadosos y caritativos realmente no somos tales.

Yo hasta ahora no le dado a nadie, no he cambiado la historia de nadie, solo he vivido y trabajado para cumplir mis propias metas, necesidades y sueños.

Ojala tuviese la oportunidad de cambiar aunque sea un poquito la historia de los que sufren, de los que lloran, de los que son víctimas, de los que no tienen salidas.

Ojala se alzara una voz, que nos indique que es hora de cambiar, que hay cosas importantes que estamos dejando atrás, que hable por los que ya no tienen voz y que sea capaz despertarnos de este letargo que nos caracteriza, que podamos despertar de este mundo de envidias de odio, de mala fe.

Esta sensación de búsqueda me está llevando a todos lados, llevandome a perseguir tal vez un espejismo personal, pero lo que no es un espejismo es la necesidad de nosotros como seres humanos de cambiar, de abrirnos de permitirnos conocernos, de permitirnos conocer el dolor, el sufrimiento para experimentar en una pequeña medida lo que otros experimentan a diario.

Estamos viviendo un mundo sin, consideraciones, sin valores, sin respeto y mucho menos sin amor, y así no creo que duremos muchos, vivimos en un mundo violento en un país con ciudadanos resentidos a los que la vida les debe algo, y esa factura se pasa a diario, la vemos reflejada en la cantidad de muertos que produce a cotidianamente este país.

Vivimos una injusticia pero NOSOTROS SOMOS EL MUNDO, y tal vez podamos cambiarlo.

No hay comentarios: