sábado, 7 de marzo de 2009

UN SENTIMIENTO...

UN SENTIMIENTO Es el que se acumula en tu garganta y no te permite respirar, sube a tu cabeza y busca una salida por los manantiales de tus ojos, llega hasta tu estómago causándote una sensación de vacío, sube al corazón y te lo oprime tanto que a veces crees que te duele, en fin recorre todo tu cuerpo causando estragos por todas partes.


Ese mismo sentimiento a veces es terco y te obliga a hacer cosas de las cuales uno se arrepiente, este no te permite pensar, no te deja razonar, tu vida, tu aptitud, es solo eso… UN SENTIMIENTO que te arrastra.



Un sentimiento te hace reír o llorar, te hace feliz o te hace sufrir, hay días como este que me encantaría zafarme de este, como la ropa, para quitarme esta sensación, no de dolor, tal vez de culpa, porque cuando este mismo feling, sentimiento, amor, locura invadió mi vida, y creo me hizo conocer el amor más ciego, puro, e incondicional, que he vivido en toda mi vida tuve miedo, sentí terror, porque con el tuve que sacrificar muchas cosas que eran fundamentales y..., sacrifique, aposté, sufrí, viví, sentí, amé, pero creo que eso no es lo más relevante, lo más importante y absurdo es que ese mismo sentimiento hasta hoy es capaz de hacerme sentir mariposas en el estómago.



Todavía sufro al pensar que debiste ser un hombre mejor, un hombre de lucha, de búsquedas de sueños, y me da pena saberte un interesado para no decirte chulo, que es capaz de aceptar que una mujer te de lo que tú mismo sabes que no puedes lograr, y que estés con ella, por muchas razones menos por las que agrandan a las personas y las hacen feliz.



Y me pongo a pensar a partir de ahí, que es lo que me atrajo de un hombre ahora tan diferente a mí, pero que en su momento, le creí el perfecto y por el cual no me hubiese importado agáchame para estar a tu altura, porque según yo solo te faltaba un empujón, todo lo demás lo tenías, inteligencia, buenos sentimientos, carisma, juventud, belleza, por eso estaba dispuesta a revelarme en contra de las cosas que eran importantes para mí, como mi familia, porque en ese momento el vivir ese sentimiento que me producía tu presencia, tu aliento, tus manos, tus besos, tu boca, tu risa, era lo más importante, y no fue que no lo intenté, no!, pero antes lo pensé, lo pensé y lo pensé, y viví una historia con miedo, porque sabía que tarde que temprano; iba a sufrir, y no sé si llego el tan anhelado sufrimiento que me confirmaría que esta historia estaba destinada a la nada, al baúl de las historias inconclusas, pero lo que si me dejó es este recordarte, este necesitarte, este querer saber de ti, esta sensación de que esto no se ha terminado, y muchas veces me arrepiento de haber tenido miedo, de haber sentido terror a necesitarte, más que el aire que respiro, y a quererte más que a mi vida misma, me dio terror que haberte sentido mío, y que te me convirtieras en una necesidad, me dio terror sentirme la esclava de esta pasión y este sentimiento el cual me hubiese perdido.



Creo que debería apenarme, descubrirme todavía pensando en ti, dedicándote mi tiempo, mis recuerdos y mis palabras, porque seguro que hay historias en nuestras vidas que simplemente no han funcionado o personas que en su momento fueron importantes en nuestras vidas y de los cuales ahora uno no recuerda ni sus nombres, tal vez a él le ocurra lo mismo, simplemente fui una época, un feeling, un momento, y esta continuando con su vida mientras yo sigo anclada en esta historia sin final.

No hay comentarios: